Hei Maximus!

Recorrer Europa por cuenta propia tiene sus grandes dificultades. Por ejemplo, sortear las barreras comunicativas de la gente que no acostumbra hablar inglés, esquivar con las valijas a los transeúntes que transeúntan casi como invadiendo cada costadito por el que decidiste pasar y comprar pequeños souvenirs alados que por indeterminadas leyes metafísicas pertenecen a la sección del control de embarque del aeropuerto. Y allí se quedarán. No Insistas.

Por suerte, en los hostels de Oslo, un Bonsai Buena Onda te recibirá luego de estas trágicas odiseas euro-urbanas.

¡No olvides tu cámara fotográfica!

Socavando, a ver qué encontramos

Encontré esta frase en las mareas de la web…

A veces me preguntan: ¿Por qué inviertes todo ese tiempo y dinero hablando de la amabilidad para con los animales, cuando existe tanta crueldad hacia el hombre?. A lo que yo respondo: Estoy trabajando en las raíces.”

Por supuesto, no tiene nada que ver con lo que estaba buscando. Como buena ley de Murphi, se cumplió con esperada exactitud.

Y entonces me acordé de una situación muy fea que viví en Moscú. Y que ahora no puedo contar porque ando escasa de tiempo. Pero lo prometo, hasta con un breve videíto que tomé,  para un próximo post…

Para verte mejor

deuxieme

Tablet o E- Book?

Tablet o E- Book?

Tablet o E- Book?

that is the question…

Como todavía no me defino, cargué en las valijas El lobo estepario, uno de Bioy y El segundo sexo de Beauvoir.

Libros. De papel. Cocidos. Y de tapa dura.

No pude ni tocarlos. No pude o no quise…

Es que hay tanto tanto para ver que el tiempo no alcanza. Y mi filosofía es la de siempre, la de muchos: disfruto ahora porque quién sabe si vuelvo…

Debajo, algunos de los imperdibles que fabulosamente lograron desterrarme de mis entrañables amigotes.

Sólo por este mes, eh!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

…y algo saldrá de este sentir

 

Es que a la distancia todo se ve con otros ojos. Y lo bueno de viajar es estar lejos de nuestra propia mirada…

Vuelvo a verte, paísito, desde lejos, y me siento sola de vos. Pero por poco tiempo.

Y lo bueno de estar acá, es volver con nuevo temple a contemplar lo de siempre, que ya no es lo de siempre, sino lo viejo renovado.

A la distancia, pienso en vos paisito. Y pienso en Cortázar, que pensaba en vos y escribía de verdad:

Sigue leyendo